Cierto día revisando la prensa como es costumbre, entre los encabezados vi una nota que me llamo exageradamente la atención titulada “Laureano vive” al ver la imagen del ex presidente Gómez procedí a leer, no pude evitar sentir decepción al ver los términos en que se referían a tan insigne personaje, ejemplo para nuestro país, un estadista, ejemplo de honestidad.
Pues señores fue Laureano uno de los presidentes que pese al poco tiempo que estuvo en el palacio de Nariño, trabajo en verdad por una verdadera revolución dirigida a la renovación y el desarrollo. Son innumerables los avances de este gobierno es necesario resaltar que durante este periodo Colombia tuvo la inflación mas baja de la historia, nació el ministerio de fomento, el DANE, Ecopetrol. Gómez suprimió impuestos y la canasta familiar bajo en el periodo comprendido entre su posesión como presidente y su retiro por enfermedad. Así entre muchos otros proyectos que buscaban la equidad y el posicionamiento de Colombia como potencia en Suramérica.
El artículo acusa a Gómez de ser un promotor de ideas fascistas, nazis y racistas. Si propender el desarrollo de un país, es ser fascista, nazi y racista así se puede explicar el hecho que Colombia viva en subdesarrollo con tal pobreza mental donde se acusa a uno de los grandes e ilustres personajes de racismo y se le acuse de la problemática social de discriminación que aqueja nuestro país. Señores no se hace justo justificar la ineficiencia del sistema en prevención y así mismo judicialización de estos flagelos como es el racismo en personajes ilustres y respetados por un amplio sector de nuestro país.
La discriminación racial es un fenómeno que está presente en nuestro país, pero lanzando acusaciones a la deriva no se va a generar cambio, así solo generaremos mas odios en la sociedad, ese mismo odio ideológico el cual hoy se puede ver reflejado en el conflicto armado. La solución está en la mejora del sistema de prevención y penas mucho más fuertes para crímenes provocados por el sentimiento racista y excluyente.
El legado de Laureano es un legado transparente, de la más pura doctrina.
Basado en el respeto por la libertad, el orden, la justicia, fundamentos básicos de la doctrina conservadora. Hasta su último momento este prócer llamado Laureano mostro su amplio sentido de humildad y respeto por los dineros del estado, en una nota donde dio recomendaciones para su familia en caso de su fallecimiento, donde pidió no se enviaran coronas florares, especifico que no se tolerarían cámaras ardientes, no se tolerarían funerales financiados con los erarios públicos y el cadáver debería ser depositado en una bóveda común además especifico que el siglo (periódico de su propiedad) se debería limitar a una simple nota periodística sin emitir ningún tipo de juicios . Aunque gran parte de su voluntad se cumplió el estado rindió los honores que la ley contempla para los ciudadanos de su rango.
Es por esto que yo quiero que una parte de Laureano viva en mí, no por los sentimientos racistas incoherentes que narraban en el otro artículo, más bien por este ejemplo de estadista.
Ni porque te alaben serás mejor, ni peor porque te vituperen. Lo que eres eso eres... He aquí por qué no temo a la crítica sino que antes la incito y la provoco. Yo sé que mis palabras de verdad, que desasosiegan y encolerizan a los parásitos que viven de la savia de la República, encuentran eco en los corazones desinteresados y puros de los buenos ciudadanos. Eso me satisface. Eso me basta"
Luis Barraza