Colombia un país que generación tras generación ha sido tradicionalista, respetuoso de los principios morales, éticos y cristianos, se ve amenazada por un “error” o “contradicción” en la magnífica e indiscutible constitución de 1991, que según la izquierda comunista es modelo a seguir, en mi opinión es una carta permisiva al narcotráfico, hecha por narcotraficantes para narcotraficantes.
Pero volviendo al tema principal de este articulo, Un grupo de personas que se hacen llamar dizque “defensores de derechos de minorías”, denuncia que a los maricones, perdón, homosexuales (el nombre elegante o disfrazado) se les viola el derecho a la libre expresión y a la igualdad, pero ¿de qué igualdad estamos hablando? Acaso estos seres que se hacen llamar ciudadanos, son iguales a cualquier ciudadano de bien colombiano.
La aprobación de bodas entre este tipo de seres, lo único que generaría, sería más violencia común, la creación de grupos de “limpieza social” impulsados por su comprensible repudio a las políticas constitucionales y eso sin mencionar el daño a las nuevas generaciones con estos ejemplos de inmoralidad en las calles, además de una pésima imagen en la comunidad internacional nuestro querido país seria visto como un destino turístico más de estos personajes.
Hace unos días la corte constitucional tomo la decisión de abstenerse del estudio de una serie de demandas presentadas por el caso mencionado, dejando abierta la puerta a que se presenten nuevas demandas las cuales podrían ser y estudiadas y en el más terrible de los casos llegar a ser aprobadas . Yo que soy un crítico radical de las altas cortes no puedo negar que es para mí causal de beneplácito que preserven esos principios fundamentales, claro eso no quiere decir que ahora voy a empezar a defender los “honorables” magistrados, que ese termino de honorables hay que ponerlo en tela de juicio y someterlo a un intenso estudio y debate.
Me gustaría mucho finalizar exaltando que esta grave falencia en la constitución eso solo una muestra de los errores que se en ella se presentan. Y quiero hacer una invitación expresa a los lectores de este artículo a que protesten y hagan oír su voz de repudio a este hecho.
Ahora sí, ¡Que viva la constitución del narcotráfico!, ups perdón la constitución del 91.
Luis Barraza C.

huy viejo luis la homofobia es una cosa grave con esta publicacion si te pelaste quedaste muy mal...
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